Esta semana, durante una entrevista, Zabaleta sostuvo que “si no se ordena la política, no se ordena la economía” y utilizó como ejemplo la experiencia del Frente de Todos. “Alberto y Cristina fue tan malo”, afirmó, antes de pedir “perdón” por aquella gestión. También en la oportunidad recordó las disputas internas del oficialismo y describió un clima de enfrentamiento permanente dentro del Gobierno.
Dentro de este marco, también contó que mantuvo conversaciones con el gobernador bonaerense Axel Kicillof sobre la necesidad de construir autoridad política. Según señaló, le pidió que mirara “el espejo de Alberto” para evitar repetir errores de la gestión anterior. “Mira el botiquín. Vos entrás al baño y ves el botiquín, mirá que está la cara de Alberto cerquita”, expresó.
Por otro lado, Zabaleta consideró que el mandatario provincial todavía tenía margen para consolidar liderazgo. Sin embargo, marcó dudas sobre su fortaleza política. “Yo no lo veo sólido”, afirmó cuando le preguntaron por una eventual proyección presidencial de Kicillof para 2027.
A su vez, el también ex ministro de Desarrollo Social, reconoció errores personales durante su paso por el gabinete nacional. “Me arrepiento de haberme ido de Hurlingham como intendente para haber sido ministro”, señaló. Luego explicó que un funcionario no podía destacarse dentro de “un gobierno que no funciona”.
En otro tramo de la entrevista, aseguró que debió abandonar el gobierno tras la rebelión interna de La Cámpora contra Alberto Fernández. “Yo tendría que haberme ido del gobierno cuando el presidente Fernández no echó a La Cámpora el día de la rebelión interna”, resaltó.
También Zabaleta cuestionó además la lógica interna del peronismo y la influencia de distintos sectores sobre la toma de decisiones. Según relató, cada medida requería negociaciones permanentes entre dirigentes y agrupaciones. “Pregúntenle a Máximo, pregúntenle a Cristina, pregúntenle a Pérsico”, lanzó.
Cabe destacar que las críticas hacia Máximo Kirchner ocuparon una parte central de sus declaraciones. El dirigente de Hurlingham sostuvo que el diputado nacional debía regresar a Santa Cruz y reconstruir políticamente esa provincia. “Dejen de romper la provincia de Buenos Aires porque no la conocen demasiado. Vayan a Santa Cruz”, afirmó.
Además, rechazó cualquier lógica hereditaria dentro del peronismo. “No es una herencia el peronismo y la política no es una herencia”, remarcó. También acusó a Máximo Kirchner de no haber logrado construir unidad dentro del Partido Justicialista bonaerense.
Más adelante, y sobre la situación actual de la política argentina, Zabaleta habló de una fuerte pérdida de credibilidad social hacia la dirigencia. Según describió, percibió enojo y decepción en distintos sectores sociales, en especial entre jubilados y vecinos de los barrios populares. “La apatía con la política es tremenda”, afirmó.
El ahora concejal también realizó una comparación entre el orden político del gobierno de Javier Milei y el caos interno del Frente de Todos. Aunque marcó diferencias ideológicas, reconoció que valoraba la autoridad política del actual presidente. “Una de las pocas cosas que yo comparto con Milei es su autoridad política”, sostuvo.
Para finalizar, Zabaleta defendió la necesidad de ejercer autocrítica dentro del peronismo y rechazó las justificaciones automáticas frente a casos de corrupción o crisis internas. “No se puede defender un tipo revoleando bolsos en un convento”, afirmó. LNW.
