Luis “Topo” Luquez, gloria del Atlético Ituzaingó

Luis Rogelio, el “Topo”, Luquez fue integrante del mejor equipo de la historia del Club Atlético Ituzaingó, y que lograra la máxima hazaña deportiva como lo fue el ascenso a la Primera “B” Nacional, en el año 1992.

El “Topo” fue lateral por derecha, con buen posicionamiento defensivo, de buena lectura del juego, buenas coberturas defensivas, además de mucha velocidad para defender y atacar.

Luquez nació el 27 de abril de 1961, en 9 de Julio, provincia de Buenos Aires, y desde muy pequeño jugó en el Club Atlético 9 de Julio. Luego, a los 16 años, viajó a una prueba a el club Boca Junios, donde lo probó el legendario Ernesto Grillo y lo aprobó Carlos Alberto Román. Viajó solo desde su de 9 de Julio natal y vivió en la pensión de la “Candela”, quien conserva muy gratos recuerdos de esa etapa de su vida.

En Boca jugó en 5ta, 4ta y luego en la reserva, con los técnicos Ernesto Grillo, Juan Carlos Oleniak y Américo Pérez. Debutó en Primera división el 3 de marzo de 1982 en la 4° fecha, Boca 1 Rosario Central 1, siendo el técnico en ese momento Vladislao Cap. Su último partido en el equipo de la rivera, fue el 22 de enero de 1993, Talleres 1 Boca Juniors 1.

Allí jugó entre los torneos Metropolitano, Nacional y Copa Libertadores (4) un total de 38 partidos, sin goles convertidos. Fue considerado el sucesor de Vicente Pernía, por su estilo aguerrido, pero con gran técnica.

Al comienzo de la temporada de 1983 pasó al club Gimnasia y Esgrima de La Plata, con el pase definitivo. En ese momento este club se encontraba en la Primera “B” y con Gimnasia ascendió a Primera división en el año 1984, ganándole a Racing una final del octogonal.

En el “Lobo” logra afianzarse y juega de titular indiscutido durante 5 temporadas 1983/84/85/86 y 87, con 137 partidos jugados. Luego pasó a Talleres de Córdoba, años 1987/88 (35 partidos jugados), Chacarita Juniors 1988/89 (35 partidos), y Cipolletti (Rio Negro) 1989/90 (25 partidos). Luego viaja a Canadá para jugar en el First Portuguese C.C. 1990 (20 partidos), Patronato (Paraná, E. Ríos) Federal A 1990/91 (30 partidos), Estudiantes (Bs. As.) 93/94 (28 partidos) y Excursionistas 94/95 (25 Partidos), que fue su ultimo club como jugador profesional, dejando la actividad como profesional a los 34 años.

Logró 2 ascensos, 1 con Gimnasia y 1 con Ituzaingó, donde jugó en total durante su carrera como profesional 439 partidos.

A pedido del técnico Edgardo Marchetti, lo llamó su ex compañero Rubén Horacio Rota, para que integre el plantel de Ituzaingó y llego al “Verde” para la temporada 1991/92, ya que el club estaba armando un gran plantel y Luquez se encontró con un grupo de grandes jugadores. Le quedan muy buenos recuerdos de su paso por la institución, ya que se formó un buen grupo e hicieron un gran esfuerzo y la gente apoyó mucho. Su paso por el club se vio interrumpido, porque ya no contaba con los recursos para solventar su sueldo.

En Ituzaingó jugó 67 partidos durante las temporadas 1991/92 y 93, debutó en la primera fecha del torneo de la “B”, Ituzaingó 0 San Miguel 0.

A su retiro como jugador realizó el curso de entrenador en el Instituto ISAD (Ituzaingó) y rápidamente comenzó a trabajar como tal. En el Deportivo Morón durante 4 años, como coordinador de inferiores, luego pasó al club Huracán y posteriormente a Boca Juniors (2004/20), donde logró gran notoriedad por la gran cantidad de jugadores dirigidos por él que llegaron a integrar planteles de primera división, con 15 títulos logrados en 16 años de trabajo.

Sólo como ejemplo, en Boca formó entre otros jugadores a: Leandro Paredes, Nahuel Molina Lucero y Rodrigo Bentancur (todos jugando el Mundial), y además, en Boca, dirigió todas las categorías menos la 4ta.

Dejó Boca Juniors al asumir la actual dirigencia en el año 2022, tras 25 años en la institución entre jugador y técnico. 

Luego pasó a coordinar todas las divisiones inferiores del club San Lorenzo de Almagro, recientemente llegado de Rusia para un torneo con inferiores con este club, donde se desempeña desde hace 5 años hasta la actualidad.

Nos contó que le gustaría dirigir a la primera de Ituzaingó en algún momento de su carrera y poder ascenderlo. Es asiduo espectador en el estadio Carlos Sacaan, cuando su tiempo se lo permite.

También coordina el futbol en el 77 Futbol Club, de Castelar desde hace muchos años. 

Está casado con Sonia desde el año 1983 y tienen 4 hijos: Pamela, Mauricio, Débora y Fátima, vive en Castelar.

Nos señaló su compañero de plantel en Ituzaingó, Fermín Valenzuela: que “el ´Topo’ fue un gran jugador y mejor persona. Junto al “Chulo” Rivoira eran los jugadores sobresalientes del grupo. Aprendí mucho de él. Fue una persona muy importante para el grupo, convivimos juntos mucho tiempo y jamás lo vi del mal humor, siempre con la palabra justa, era el jugador de mayor experiencia, a pesar del cansancio siempre estaba con alegría en los entrenamientos”.

JUAN ÁNGEL MIGUEL.

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